Revista Granito de Arena.

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El ecológico proyecto que busca mejorar la calidad del agua

¿Qué tienen en común el concreto y la planta de Vetiver? La respuesta es sorprendente y podría ayudar a mejorar la calidad de agua en todo el país.

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El tratamiento de aguas residuales es uno de los principales retos ambientales de Guatemala. Estimaciones oficiales, dan cuenta que tan solo el cinco por ciento de las aguas servidas, son tratadas en alguna de las pocas plantas de tratamiento que funcionan.

El proyecto AGuatemala, propone una novedosa y ecológica solución para el diseño de plantas para el tratamiento de aguas residuales, utilizando un peculiar diseño de filtros permeables de hechos a base de concreto.

Uno de los componentes más importantes del proyecto, es el uso de la planta “Vetiver”, originaria de India, que por sus características biológicas, resulta extremadamente útil para eliminar del agua residual, los distintos agentes que en ella existen.

Ludwin Álvarez, coordinador de gestión ambiental de Cementos Progreso, aseguró que este tipo de proyecto, aparte de ser innovador, podría contribuir a mejorar el manejo de aguas residuales en el país.

“El proyecto tiene el potencial de convertirse en una solución accesible para las municipalidades y empresas que busquen ser responsables con el ambiente y con las cuencas de agua, que hoy son tan escasas”.

Se harán gestiones con autoridades comunitarias y municipales para su implementación en zonas de influencia de operaciones de Cementos Progreso.

Vetiver y concreto: Tecnología gris-verde

AGuatemala es un proyecto ecológico y utiliza tecnología gris-verde. Gris por el concreto que utiliza para la creación de los módulos y filtros, y verde, por el uso del “Vetiver” como agente biológico para atrapar los elementos del agua residual.

El proyecto cuenta con tres características fundamentales:


● Cuenta con un diseño modular para que la planta de tratamiento se pueda instalar en cualquier topografía del país.
● Es de bajo costo de instalación, monitoreo y evaluación.
● Por las características biológicas del “Vetiver”, y sus múltiples usos, el proyecto puede convertirse en un motor para impulsar la economía de las comunidades donde se instale.

El bajo costo de la planta, la convierte en una opción accesible para municipalidades y empresas que deseen mejorar su responsabilidad y compromiso con el ambiente.