Revista Granito de Arena.

Del adobe al concreto. Cómo cambió la matriz de construcción en Guatemala

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Los eventos desafortunados pueden ser una ventana de oportunidad para los países y sociedades. Guatemala lo demostró en 1976, después de vivir una de las tragedias más devastadoras de su historia.

El terremoto ocurrido el 4 de febrero de 1976, es una de las tragedias más recordadas por el impacto que tuvo en toda la nación.

Miles de personas perdieron a sus seres queridos, y millones sus casas. Este evento tan desafortunado para el país, se convirtió en una ventana de oportunidad para la sociedad guatemalteca, ya que a raíz de ese evento, la matriz de construcción de Guatemala cambió de adobe a construcciones más sólidas hechas a base de materiales más resistentes.

Según datos de la cámara guatemalteca de la construcción, antes de esa fecha, el 90 por ciento de las construcciones a nivel nacional eran de adobe y la vulnerabilidad del país ante esos eventos era altísima.

Registros históricos, dan cuenta que particularmente en la periferia de la ciudad de Guatemala, las casas fueron totalmente destruidas, generando la urgente necesidad de cambiar los materiales con los que se construía en ese entonces.

Un aliado en medio de la tormenta


Derivado de las recomendaciones realizadas por el Comité de Emergencias para Desastres con sede en Londres, las autoridades comenzaron un largo camino para la reconstrucción del país, que contó con Cementos Progreso como un aliado estratégico para ello.

Además de facilidades y donación de materiales, los camiones de Mixto Listo, distribuyeron agua en las regiones afectadas más lejanas, convirtiéndose en todo un símbolo de solidaridad y compromiso.

Hoy en día, 90 por ciento de los edificios del país, se han construido con Cementos Progreso, un hecho sin precedentes en un país que se levantó de una de sus peores crisis con orgullo y dignidad.

Los camiones de Mixto Listo, transportaron agua a las regiones más lejanas afectadas por el terremoto del 4 de febrero de 1976, convirtiéndose en un símbolo de solidaridad.

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