Revista Granito de Arena.

Cinco cosas que nos enseñó la pandemia

Sin lugar a dudas, el 2020 será recordado como el año más disruptivo en la historia reciente de la humanidad. Pese a ello, existen lecciones y frutos que esta crisis nos ha dejado y, sobre todo, muchos momentos de aprendizaje.

Sitios reconocidos como Forbes y Bloomberg preguntaron a sus lectores y especialistas sobre las lecciones aprendidas en medio de esta crisis y acá, dejamos una selección de las mejores respuestas.

1. Apreciar lo que tenemos:

Si algo nos enseñó la crisis sanitaria fue a apreciar el presente y lo que tenemos. Capitalizar los recursos y reducir el derroche, sin lugar a dudas fue una de las lecciones más entrañables que el 2020 dejó a la humanidad.  En los momentos más complicados del confinamiento, aprendimos el verdadero valor de las cosas simples, de una comida caliente y la posibilidad de tener con quien tener una plática cotidiana.

2. Usar la tecnología:

La tecnología tomo una notable relevancia en nuestras actividades cotidianas. La pandemia nos llevó a reinventar como trabajamos, como estudiamos, como nos relacionamos socialmente no en años, ni en meses sino en semanas. Internet se convirtió en un bien de primera necesidad y las aplicaciones para coincidir en espacios virtuales elevaron su notoriedad en el mundo entero. Los teléfonos, tabletas y computadoras nos acercaron a todo lo que antes veíamos con nuestros propios ojos. 

3. Solidaridad:
La humanidad experimentó uno de sus capítulos de solidaridad más importantes de la historia reciente. Gente de todo el mundo entendió que la apatía no tenía lugar en un mundo donde todos somos vulnerables y frágiles. Vimos a gente ayudando a la gente en todos los aspectos cotidianos, emocionales, laborales y hasta científicos. En tiempo record la humanidad compartió conocimientos para desarrollar una vacuna y desde cualquier espacio y lugar, todos vivimos el valor de la solidaridad.

4. La creatividad contra la mala jornada:

Otro regalo de la crisis sanitaria  ha sido reencontrarnos con nuestra creatividad. El encierro nos obligó a reinventamos, a crear y generar valor en una nueva realidad. La resiliencia humana llegó a su máxima expresión para crear, en las cocinas, en los estudios, en las mesas del comedor, en las habitaciones. Cualquier espacio se convirtió en un centro de creación humana.

5. Respeto a la naturaleza:

La humanidad recordó lo vulnerable que es ante el poder de la naturaleza. Por muchos avances que se han desarrollado a lo largo de la historia, la pandemia nos enseñó la importancia de tener un balance pleno con todos los elementos que nos rodean. Tomar conciencia de nuestra fragilidad, nos recordó a la vez que una de las mayores cualidades de la humanidad es esa fragilidad tan humana.

En definitiva, la pandemia sacudió las estructuras socioeconómicas a nivel global, causando astronómicas pérdidas en vidas y empleos. Sin embargo, también hemos sido testigos de cómo la ciencia, la humanidad, los sentimientos y la innovación, resurgieron en medio de todas las sociedades para generar respuestas, soluciones y empatía a una velocidad vertiginosa.

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