
Home » Ejes de Sostenibilidad » Lider Ambiental » Luisa Laguardia Oliva: Un llamado contra el tráfico de fauna silvestre en la región
Por cuarto año consecutivo, el Premio Regional de Periodismo en Sostenibilidad, organizado por Progreso, reconoce a los periodistas que visibilizan los retos y avances en la sostenibilidad en la región.
Este certamen, que valora el compromiso con el medio ambiente y la sociedad, premió en 2024 a tres periodistas y una estudiante universitaria.
En esta edición, el primer lugar fue para la periodista guatemalteca Luisa Laguardia Oliva y su trabajo «Tráfico de fauna silvestre: Rumbo a la extinción».
Este reportaje, respaldado por Prensa Libre y Guatevisión, ofrece una investigación sobre la compleja red que amenaza la vida silvestre en Guatemala.
Con datos impresionantes y testimonios de expertos, Laguardia expone la realidad de un negocio que mueve entre 10 mil y 20 mil millones de euros anuales a nivel global, según la World Wildlife Fund (WWF).
Este comercio ilegal, comparable en ganancias al tráfico de drogas y armas, condena a miles de especies a la muerte o al cautiverio.
El reportaje premiado arroja luz sobre cómo el tráfico de fauna silvestre opera en Guatemala.
En las selvas del río Sumacinta, el equipo de investigación reveló las crueles técnicas utilizadas para capturar animales.
Muchos viajan enjaulados, deshidratados y hacinados en costales, ollas mal cerradas o cajas sin ventilación.
En promedio, ocho de cada diez animales mueren durante su traslado, una cifra que refleja el desprecio por el bienestar de estas especies.
Entre los casos más preocupantes, Laguardia documenta la situación de los monos capuchinos y loros, donde las madres son separadas de las crías.
Además, la guacamaya roja, uno de los símbolos más emblemáticos de la región, se encuentra al borde de la extinción con solo 400 individuos en Guatemala, según el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).
La periodista también expone la labor de instituciones como Arcas, que desde 2004 trabaja en la rehabilitación y liberación de guacamayas en la Reserva de la Biosfera Maya.
En este centro, la técnica de “contacto cero” con humanos permite que las aves recuperadas puedan reintegrarse a su hábitat natural. Hasta la fecha, 100 guacamayas han nacido y sido liberadas con éxito, un logro significativo en la lucha por la conservación.
Si bien el tráfico ilegal es el principal motor de esta crisis, Laguardia destaca otros factores que también empujan a la fauna silvestre hacia la extinción.
El avance de la frontera humana, con la deforestación de bosques para actividades agrícolas y urbanísticas, ha reducido drásticamente los hábitats naturales de muchas especies. A esto se suma el cautiverio ilegal, donde animales son retenidos para el entretenimiento o como mascotas exóticas.
Las redes sociales también juegan un papel alarmante en este problema. Influencers y celebridades que posan con animales silvestres fomentan la demanda sin conocer el origen violento y cruel de estas capturas.
La periodista enfatiza que la ignorancia de la sociedad perpetúa un ciclo donde los animales son sacados de su entorno, sometidos a condiciones inhumanas y, finalmente, reemplazados una y otra vez.
El trabajo de Luisa Laguardia Oliva no solo documenta la problemática causada por el tráfico de fauna silvestre, sino que también lanza un llamado urgente a la acción.
Los expertos entrevistados coinciden en la necesidad de reforzar las políticas de protección ambiental, educar a la población sobre el impacto del cautiverio ilegal y castigar con mayor severidad a quienes lucran con la vida silvestre.