Revista Granito de Arena.

Hablan nuestros clientes “Tengo sangre Progreso en la venas”

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Justa Juárez no solo encarna el espíritu de una persona incansable y trabajadora, sino además, siente la pasión de trabajar con uno de sus proveedores favoritos, “Tengo sangre Progreso en las venas”, asegura con alegría.

Su jornada inicia a las 4:30 de la mañana cuando despierta y realiza sus actividades antes de salir de casa. “Siempre hacemos un batido para llevar la mañana con energía”, relata con una voz fuerte pero gentil.

Y es que Justa Juárez, es la cabeza principal de la distribuidora Salvaje S.A. que inició operaciones hace 23 años y que hoy cuenta con 11 sucursales, y más de 260 empleados en cinco departamentos del país.

En el mundo de los materiales de construcción, donde los hombres obtienen mayor reconocimiento, Justa ha sabido abrir paso y dirigir exitosamente “Salvaje”, que está por abrir una nueva tienda en las verapaces.

“Nunca me sentí inferior compitiendo en este negocio, creo que como mujer, aportamos mejor comunicación y valor a este campo que ha sido dominado por hombres. Sin embargo me siento feliz y dichosa porque todos los días tenemos nuevos retos” asegura.

Buenos cimientos

Distribuidora Salvaje tienen una historia particular que inicia hace 23 años. ”La empresa pasó por dos negocios distintos antes de ser la distribuidora de materiales; primero fue una fábrica de artículos de fibra de vidrio, donde se fabricaban animales, rótulos y otras cosas. Luego fue exportadora de piedra laja para Estados Unidos, y después se convirtió en lo que hoy conocemos” asegura.

La primera tienda fue ubicada en el kilómetro 17.5 de la ruta al atlántico, desde donde hoy dirige su exitoso negocio. “La relación con los vendedores y la gente de Cementos Progreso siempre fue cordial y muy importante, pues nos permitieron entender el mercado y mejorar nuestras ventas con las capacitaciones”.

Su mayor legado

Justa hace honor a su nombre al mencionar que su mayor legado es poder darle trabajo a 260 personas que representan igual número de familias. “Es una responsabilidad muy grande, pero si se hace con pasión y esta se contagia, todo es posible”. Su equipo de colaboradores se encuentra muy comprometido en todos los aspectos y al igual que Justa todos los días se levantan para “construir juntos el país donde quieren vivir”.

Ellos son Gente Progreso

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