
Home » Ejes de Sostenibilidad » Ciudadano Responsable » Vive La Vía 2024 revoluciona las calles de la zona 18
El movimiento Vive La Vía 2024 se consolida en a la Ciudad de Guatemala con un propósito claro: reducir los accidentes viales, salvar vidas y mejorar la percepción de seguridad en las calles.
Este proyecto, liderado por Ambev, con el apoyo de Progreso, la Municipalidad de Guatemala, EMETRA, Sarape Social, la PMT y las comunidades locales, busca generar un cambio profundo en el entorno urbano y la cultura vial.
A través de intervenciones urbanas tácticas, Vive La Vía 2024 aborda los principales desafíos de seguridad vial en la ciudad.
Las mejoras en infraestructura incluyen: Señalización vertical y horizontal renovada, bordillos mejorados para pasos de peatones seguros, barreras y medidas para reducir la velocidad en áreas críticas.
Además, se han incorporado herramientas de monitoreo digital que permiten medir el impacto a largo plazo de estas intervenciones, garantizando resultados sostenibles.
Basado en metodologías como visión cero y ciudades sostenibles, el proyecto realizó diagnósticos detallados y sesiones participativas con las comunidades locales para identificar necesidades y definir soluciones prácticas.
Este enfoque colaborativo asegura que las acciones sean relevantes y efectivas, alineadas con las realidades del entorno urbano. Guillermo Monroy, gerente de Ciudadanía Corporativa de Progreso, expresó:
«En Progreso, creemos que la seguridad vial es un compromiso que salva vidas. Este año capacitamos a 1,820 conductores y recorrimos más de 168 millones de kilómetros sin incidentes. Pero aún hay más por hacer».
La intervención en la Glorieta Atlántida, Zona 18, beneficia directamente a 9,295 residentes y de forma indirecta a 45 mil usuarios diarios de esta vía, incluidos motociclistas, ciclistas, vehículos y buses.
Estas acciones son un paso crucial para reducir las estadísticas alarmantes de accidentes, que en 2023 cobraron más de 2 mil vidas en Guatemala.
Vive La Vía 2024 no solo transforma el entorno físico, sino que busca generar un cambio cultural en la percepción y comportamiento de los ciudadanos.
Reconociendo que el error humano es inevitable, la iniciativa promueve una cultura de corresponsabilidad vial, invitando a cada persona a asumir un rol activo en la seguridad de las calles.
Este movimiento representa un compromiso colectivo por construir un futuro más seguro en Guatemala.