Elmer Ajín: Director del Instituto Nacional de Educación Básica por telesecundaria caserío Asunción Chivoc
El “profe” como es reconocido en su comunidad sabe que las cosas serán distintas y que habrá que adaptarse a la nueva normalidad. Sin embargo, aunque el cielo esté gris y la lluvia esté presente en todo San Juan Sacatepéquez, su alegría por emprender y atender a sus alumnos es infinita.
“No le voy a mentir, ha sido complicado. En primer lugar, en este contexto se han aumentado las exigencias de trabajo de los docentes mientras que al mismo tiempo se les pide rápidamente que adapten sus clases planificadas de manera presencial a una interacción virtual o a distancia. Sin embargo, lo estamos logrando y gracias a la voluntad de los profesores y alumnos”, dice entusiasmado.
El profesor Elmer, llegó a la telesecundaria del caserío Chivoc en 2011, cuando solo tenían 32 estudiantes. “Ahora tenemos 150, y aunque la conectividad es uno de los retos más complejos en el área rural, no hay mejor forma de afrontar una desventaja que con actitud”. señala.
Los cursos de robótica educativa, electricidad y dibujo que la Fundación Carlos F. Novella, implementa en el centro educativo, han cambiado la forma de cómo los jóvenes observan el futuro en la comunidad.
“El reto es complejo pues tan solo el 50 por ciento de los estudiantes cuentan con un teléfono y conexión limitada a Internet, y por ello los convocamos con mensajes de texto y una vez al mes, les entregamos hojas de trabajo para que continúen su formación”.
Y es que cuando uno decide servir en el área rural, los obstáculos siempre se convierten en oportunidades, y “el profe” Elmer sabe que pese a todo, su misión tienen aún muchos capítulos por escribir.
Juan Carlos Pirir: Profesor del Centro Educativo “Estuardo Novella Camacho”
El profesor Juan Carlos Pirir, es el típico ejemplo de superación que nos gusta contar. Hijo de un matrimonio con 14 hijos, Juan Carlos tuvo que sortear toda clase de retos para continuar con sus estudios hasta convertirse en un maestro hecho y derecho.
Desde el año 2014 es parte del claustro del Centro Educativo Estuardo Novella, y desde ese lugar, ha apoyado a niños, jóvenes y personas adultas para continuar su proceso de formación elemental y básica.
“Me siento orgulloso. Es lo primero que puedo decir; orgulloso de ser profesor y de pertenecer a esta gran familia que lucha incansablemente por mejorar el futuro de tantas personas en estas comunidades tan complejas y olvidadas”.
“Uno de los retos más importantes de nuestro centro educativo es el acceso a la conectividad y la situación económica de nuestros estudiantes, pues muchos de ellos se dedican a la siembra y cosecha de flores y otros a la mueblería. Por eso es que nuestra intervención es tan importante para ofrecer más y mejores oportunidades porque no hay nada mejor que poder formar y ofrecerle a alguien un futuro mejor”.
El profe Juan Carlos sabe que la pandemia puso de manifiesto los enormes retos de la educación en el área rural del país, pero asegura con optimismo que las historia de los personajes que luchan incansablemente son las más leídas. “Nuestro propósito siempre será concientizar a las comunidades, formar en un contexto multilingüe, pluriétnico y multicultural para que logremos siempre mejores resultados”.
Abrir brecha para Juan Carlos no es un problema, es una pasión que lo empuja día con día.
Rita Gálvez, Directora General del colegio privado “Enrique Novella Alvarado”
Con cinco maestrías en educación, investigación, psicología y tecnología educativa, Rita Gálvez es toda una autoridad en el tema educativo a nivel nacional. Sin embargo, la crisis ocasionada por la pandemia de Covid-19 puso a prueba todo su conocimiento y a su equipo docente.
“Un día después del primer caso de Covid-19 en Guatemala, con los maestros sabíamos que las cosas no serían iguales y por ello decidimos trabajar todo el fin de semana para brindarles a los estudiantes las primeras guías de estudio para no perder un solo día de clases”, comenta con mucha emoción.
Aunque esto fue un movimiento estratégico, fue solo el inicio para una serie de situaciones y retos que Rita, y sus 42 profesores comenzaron a asumir.
“Lo primero que hicimos fue establecer canales de comunicación efectivos para no perder comunicación con los estudiantes. Para ello utilizamos la conectividad de los padres y por medio de los teléfonos celulares comenzamos con las tareas y asignaciones”.
Y es que el propósito de la directora de los centros educativos Enrique Novella Alvarado es hacer conciencia a las familias que este tiempo “no son vacaciones”.
“Nuestra intención es crear conciencia sobre el enorme reto que representa este momento para el futuro de nuestros estudiantes, por ello tenemos una gran comunicación con la mayoría de padres de familia para que tomen las tareas y responsabilidades en serio”.
Con una energía indescriptible, la profesional asegura que aunque no existen los canales tecnológicos óptimos, el compromiso del equipo docente es admirable.
“Con todo esto siento que estoy caminando en la tierra de nunca jamás, porque jamás pensamos llegar a estos escenarios. Sin embargo, creo que también es tiempo de oportunidades y de pensar en innovar y sobre todo de reflexionar sobre todo lo que nos rodea”, asegura.
Con la responsabilidad de 513 alumnos, seño Rita sabe que esta nueva normalidad apenas está comenzando, y que los retos sobre la educación a distancia serán los más importantes.
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